En la sociedad actual la formación es indispensable para poder tener acceso al mundo laboral, supone un proceso de capacitación personal y de ajuste entre oferta y demanda en el mercado de trabajo, a partir del cual se desarrollan buena parte de las políticas de empleo, de aquí la importancia que se concede desde las distintas instituciones a la necesidad de una óptima y ajustada cualificación.
La educación y la formación tienen como objetivo fundamental el desarrollo integral de la persona y su plena incorporación en todos los aspectos de la vida social activa, entre los cuales destaca el desarrollo profesional y el acceso al empleo. Es un proceso continuo a lo largo de la vida, importante y necesario para acceder al mundo laboral y para mantenerse en él.
Es evidente que hoy en día la relación establecida entre formación, orientación y empleo ha acrecentado su relevancia. Se hace indispensable la orientación para que el individuo pueda elegir entre aquellos itinerarios que le ofrece, tanto el sistema educativo como el productivo, aquellos que le permitan adaptar sus competencias personales y profesionales a las exigencias de los distintos puestos de trabajo y profesiones.
Esta situación se agudiza y se manifiesta de forma más evidente cuando se trata del colectivo de personas con discapacidad, ya que la formación y el empleo son la clave para su plena integración, pues uno de los principales problemas con que se encuentra este colectivo a la hora de insertarse laboralmente es la falta de formación adecuada.
Se han llevado a cabo diferentes estudios como el Plan de Empleo para Personas con Discapacidad Física en la Comunidad de Madrid o el Programa de Inserción laboral de la Comunidad de Madrid, donde se evidencia que la formación es una de las necesidades prioritarias del colectivo de personas con discapacidad. Este hecho es reconocido por el propio colectivo, pues las carencias formativas de base constituyen un determinante a la hora de poder insertarse en el mercado laboral.
En el presente capítulo, se ha llevado a cabo una recopilación de los principales
recursos de formación que existen en la actualidad, para dicha selección se
han seguido criterios amplios, es decir, no se han limitado los recursos por
el hecho de estar o no orientados a personas con discapacidad, pues se ha partido
del supuesto de que no se debe limitar la oferta, sino que es la demanda la
que debe orientarse de forma más adecuada, según los itinerarios de inserción
trazados para cada persona y las limitaciones derivadas de cada deficiencia.